Go go go!
Sunday, May 2nd, 2010Lo primero: he saltado de un avión (que estaba volando, se entiende).
Lo segundo: estoy vivo, este post no viene de un bot.
Lo tercero: jo-der.
Sí mis amigos, ayer nos dimos el lujazo de hacer un salto en tándem (te tiras enganchado al instructor) y la verdad es que es memorable. Lo bueno de saltar en tándem es que el cursito de seguridad es bastante rápido ya que no tienes mucho que hacer, son 20 minutillos en los que básicamente tratan de calmarte. Así que desde que llegas hasta que saltas pasan como 45-50 minutos.
Una vez hecho el tema de seguridad, te pones el mono, el casco y las gafas de aviador de los 50, los guantes, firmas donde dice “si te pasa algo a nosotros no nos cuentes” y a esperar a tu avioneta que no es más que un pequeño coche con alas.
En nuestro caso saltábamos 3 novatos (con nuestros instructores) y un grupo de molones que hacen piruetas y malabares. Como digo el espacio dentro de la avioneta es MUY reducido. Hay que entrar por orden contrario de salto, sentarse en el suelo perfectamente cocolocados entre las piernas de tu instructor y apretujarse bastante. En ningún caso te puedes poner de pie.
Dale torete
El coche con alas despega y la verdad es que da menos impresión de la que yo esperaba. Aun así, los novatos intentamos poner cara como si no nos importase, cosa que evidentemente no consigues, mientras los mayores están haciendo el bolondro entre ellos como si aquello fuera lo más normal del mundo.
Cuando andas sobre los 5.000 pieces (1.500 metros), es cuando el instructor se engancha a ti. Y vaya si lo hace. Hasta el punto de que cuando ha terminado tienes que respirar prácticamente al mismo ritmo.
La avioneta sigue para arriba a lo suyo, vas mirando la bonita costa este de Inglaterra, etc. etc. Tarda como unos 15 minutos en llegar a 12.500 pies (3.800 metros) y entonces…
GO GO GO!
Ahí es cuando empieza el cachondeo. El semáforo pasa de rojo a verde, los mayores hacen su ritual de buena suerte entre ellos y un minuto después un HIJOPUTA abre la puerta. ¡Abre la puta puerta!
No contento con eso, saca el cuerpo por fuera y se queda colgando enganchado con una mano. Es el cámara y va primero. Al mismo tiempo otro está en la puerta dando salida a cada saltador. El primero se acerca. Y de repente… GO!
Literalmente desaparece de tu vista. Luego otro, go!, otro, go!, otro, go! Van desapareciendo entre un ruido bastante alto. Todo esto pasa en unos ¿40 segundos? que es el tiempo exacto en darte cuenta de que el siguiente eres tú. Más que nada porque tu instructor está empujándote poco a poco. Ay dios…. De repente te ves sentado en la puerta con los pies colgando. El golpe de viento en las piernas es el primer subidón.
En teoría, tienes que tener la cabeza echada hacia atrás, pegada al pecho de tu instructor. En la práctica, al igual me acordé. Así que por un segundo estaba sentado en la puerta de un avión, ruido ensordecedor, el viento dándole una paliza a mis pies y yo mirando hacia afuera. Es entonces cuando llegan los 5 segundos más brutales. El cabrón te ha tirado del avión.
A la salida vas sobre 225 km/h, son los 5 segundos de caída libre total. La sensación de fuerza con la que caes es realmente indescriptible. Salvaje. No sólo estás cayendo, sino que vas en picado.
5 segundos es el tiempo que tarda el instructor en abrir el paracaídas estabilizador que te “frena” hasta los 190 km/h y pasas del picado a estar bocabajo. Ahora 50 segundos de caída libre hasta los 1.500 metros.
Velocidad, viento, ruido, piruetas, gritar sin parar, mirar el paisaje, atravesar una nube… es todo tán rápido… Sientes los 2 toques en el hombro que te dice que te amarres que va a abrir el paracaidas principal. Y vaya si lo hace. El frenazo es casi tan grande como la aceleración inicial, pero la verdad es que no te importa porque estás concentrado en respirar, que se te había pasado con tanto alboroto.
Ahora estás colgando “tranquilamente”, tratando de asimilar lo que ha pasado, cuando de repente notas que te empiezas a aflojar. O_O
PÁNICO
¡¿Qué coño pasa?! Notas que te empiezas a aflojar y como que te despegas del instructor. No he pasado más miedo JAMÁS. Ea, ¡la palmo! me digo. Instintivamente intentas agarrarte a algo y es entonces cuando oyes al instructor: “te estoy aflojando un poco para que estés más cómodo“. LAPUTAMADREQUETEPARIÓJOPUTA. Esos segundos no se los recomiendo a nadie.
Ay, ay, ay. Bueno, planeamos, miramos el paisaje, me vuelve el pulso, el color y las pelotillas a su sitio y en un par de minutos aterrizamos sin problemas.
¡¡¡¡¡CABRÓN CASI ME MATAS DEL SUSTO!!!!!!
(le digo amablemente a mi instructor)
¿No te lo habían dicho en la instrucción?
(me responde)
NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO!!!!!!!!
(grito)
Jajajajajajaja
(se escojona)
——
En fin. Si no hubiera sido por el pequeño detalle de pensar que iba a morir hubiera sido de 10. Incluso con eso la experiencia es un 9. Y ahora que sé lo que esperar volvería a repetir sin dudarlo.
Go go go!

