Las cartas de Brown

Hace bien poco han saltado los tabloides ingleses al cuello de Gordon Brown, primer ministro británico. Resulta que en una carta de condolencias a la familia de un soldado fallecido en servicio confundió una “m” por una “n” en el nombre (del muy común James al no tan común Janes) y además la letra era poco legible.

Yo en ese mismo momento me dije: “Joder, el primer ministro escribe cartas de condolencias él mismo y de puño y letra, vaya detalle“. Más teniendo en cuenta que sólo en lo que va de 2009 han fallecido 95 soldados británicos en Irak y Afganistán.

A la señora Janes le pareció una gran ofensa, se fué al Sun y lo contó todo. Visto el error, Mr. Brown llamó personalmente a la mujer durante 15 minutos para disculparse por la falta y por su letra poco legible (resulta que el hombre es ciego de un ojo por un accidente de rugby cuando era un mozalbete) pero eso tampoco le pareció suficiente. Además grabó la conversación y la hizo pública. En este punto se han formado 2 bandos uno para darle caña al hombre, otro para defenderlo alegando que fue un descuido y que ya ha pedido perdón.

Pero a mi el cerebro ya se había ido a otra parte. Concretamente al resto de madres que pierden a sus hijos en accidente laboral. That’s right baby, accidente laboral. Porque digo yo que si un soldado muere haciendo su trabajo es un accidente laboral ¿no? ¿Dónde están las cartas personales a cada bombero, policía, albañil o jardinero que muere en acto de servicio? ¿Por qué son más importantes las vidas de los soldados? ¿Por qué hay que tener esa consideración con ellos y no con el resto?

Y por favor que nadie me cuente que están allí para defendernos, traer democracia y demás patrañas. Los países occidentales el que más el que menos están metidos allí para arramplar con todo lo que puedan. Y desde luego no vas a saquear un país de recursos naturales pidiéndolo por favor. O pones los cojones (en formato tanque) encima de la mesa o no hay país tan tonto. Eso sin contar con los pequeños “desmanes” de algunos de los que van.

En fin, que lo siento realmente por la señora Janes y el resto de familiares, pero están siendo tratados bastante mejor que el resto de profesiones que cuando mueren todo el homenaje que reciben es aparecer en las estadísticas del año siguiente.

Educa al friki

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