Los museos son fuente de conocimiento, no de espectáculo

No lo digo yo, lo dice el director de la National Gallery de Londres en El País.

Aunque más o menos me lo esperaba, cuando fui a ver el Louvre me quedé impactado. Y no por las obras sino por el turistismo brutal de la gente. Me refiero a gente haciendose fotografías con flash con los cuadros, algunos posando con las estatuas y prácticamente agarrándolas o tocándolas sin que nadie del museo dijera absolutamente nada.

La mayoría de la gente que estaba allí estaba para hacerse la foto y no para mirar/admirar/estudiar las obras. Lo gracioso es que yo normalmente no voy a ver museos, soy tan bruto que el arte me dice poco. Y aun así me estaban dando ganas de darle una toña a más de uno. Me imagino que para la gente a la que realmente le gusta el arte debe ser terrible.

Además que museos como el Louvre no hay otra posibilidad. Están TAN llenos de gente cualquier día de la semana que es imposible disfrutarlos, pararte a contemplar una obra. La Gioconda es el mayor exponente. Hay que hacer cola para ponerse delante, hacerse la foto y dejar al siguiente. Triste, triste, triste. Eso sin contar con que no te puedes acercar a menos de 5-6 metros, seguramente para evitar que algún pirado le de por echársela al bolsillo.

En fin.

ACTUALIZACIÓN:

Me encuentro en la web de El Mundo: Las Meninas ‘flasheadas’. Resulta que el más campechano de los españoles se ha fotografíado delante del cuadro y lo han freído a flashes. Genial.

Educa al friki

2 Responses to “Los museos son fuente de conocimiento, no de espectáculo”

  1. Naranjo Says:

    Pues hombre, igual era un recao para su homonimo del Bristish Museum, donde puedes ir y toquetear sin el más mínimo control toda su colección de sarcófagos egipcios de entre 3.000 y 4.00 años de antiguedad, o tocarle los huevecillos al Discóbolo de Mirón

  2. Kr0n Says:

    Jorl! El naranjo me lo ha quitado de la lengua! La sensación que tuve al ir al British Museum es que aquello, en vez de un museo, era un supermercado museístico de antiguedades. Todavía me acuerdo del niño de marras subiéndose a un sarcófago egipcio para que los padres le echaran la foto de rigor, sin ningún pudor mediante, que a eso hemos venido, faltaría más.

Leave a Reply