“Votar con la cartera” viene a decir que si no estoy contento con un servicio o producto no lo compro más expresando así mi descontento. Pero también es lo contrario, si estoy contento con algo lo compro ayudando así a que siga funcionando. Esto viene a que cuanto más lo pienso más cuenta me doy de que tenemos que pagar por algunas de las cosas que utilizamos es/será necesario.
Contexto. Hank Williams es un entrepeneur Flashero que los que anden por la lista de OSFlash le conocerán de hacer defensas acérrimas de cosas como reverse engineering (darle la vuelta a un protocolo propietario símplemente echándole un ojo a los bits que se mueven de aquí para allí).
Tiene un blog que se llama Why does every thing suck en el que suele contar cosas interesantes. Algunas de las cuales no estoy muy de acuerdo, pero interesantes al fin y al cabo. Personalmente lo que menos me gusta es que le encanta sentar cátedra en cada frase, pero bueno.
Al lio. El hombre lleva dando la tabarra una temporadita (por ejemplo aquí) con el siguiente argumento (simplificado):
La idea de que todo lo que hay en internet es gratis es mala
Él cree que no todas las aplicaciones webs van a poder vivir de la publicidad y que el ejemplo de Google NO es extrapolable al resto de aplicaciones. Por lo que se comenta, ni siquiera tochazos como YouTube cubren gastos con la publicidad.
Google probablemente no esté demasiado preocupado por no hacer dinero con YouTube ya que lo enmarcará en su estrategia de dominar el mundo, pero si eres tú quien quiere montar una web nueva y ofrecer un producto/servicio, más vale que lo pienses despacito.
Yo, como usuario, sé lo siguiente:
- No quiero publicidad
- Quiero que las webs que leo sean independientes de sus anunciante. Me gustaría que si por ejemplo el Tendero tiene que pegarle un toña a Intel, se la pueda dar sin miedo ya que si Intel le retirara la publi, seguiría siendo económicamente viable. Es un ejemplo, El Tendero no tiene publi en el blog.
Pero hete aquí que los servidores cuestan pasta, que los programadores cuestan pasta, que los diseñadores cuestan pasta… Es decir, si quieres dar el salto de start-up de colegas a negocio, alguien tiene que pagar.
La mayoría de la gente parece contenta pagando con su atención, pero yo también creo que la publi en internet tiene menos impacto en los usuarios. Por un lado hay cositas como AdBlock. Por otro lado gracias a la usabilidad en Internet es mucho más fácil no prestar atención a los banners porque sabemos perfectamente dónde están. Es lo que comenta Hank Williams en Stats explain why we don’t read banners a cuento de una nueva chapa del amigo Jakob Nielsen.
Así que si la publi en Internet no es tan efectiva, unido con que hay mega-millones de webs y que probablemente no haya anunciantes para todas… ¿de dónde va a salir la pasta?
Yo creo my friend que es hora de empezar a asumir que hay que pagar por algunas de las cosas que te interesan… Aun no tengo claro si esto es aplicable a todos los casos (que se lo pregunten a los de El País online) pero creo que cuando Internet madure, no será tan raro. Igual será un modelo mixto tipo “quien no quiera pagar que vea publi”, pero tampoco lo tengo claro.
¿Qué decís?