Lydia
Otro post de la serie “para que lo voy a decir yo, si los hay que lo dicen mucho mejor” (ver post sobre el Cosmo, tía):
Lydia Bosch descubrió que en el mundo audiovisual español faltaba algo y que ella podía hacer por remediarlo: el cine y la tele españolas necesitaban una niña pija de verdad, de pendientes-perla y jersey al cuello. Nuestras pantallas demandaban a gritos mechas y elegancia de Cortefiel, un arquetipo perfecto que gusta a los señores por su elegancia y sex appeal de cafetería fina y a las señoras por su aire de amiga con ’saber estar’ y gustos refinados pero no demasiado.
La Bosch ha hecho bandera de la inexpresividad extrema. Sus caras de pasmada, que valen igual para expresar amor, odio o un cólico nefrítico, son su particular marca de la casa. Si el trabajo de una actriz es transformarse en diferentes personajes, el mérito de Lydia es convertir a todos sus personajes en ella misma, con su armario lleno de prendas de cashmere y el peinado siempre perfecto, faltaría más.
Ella siempre será sensata, discreta y delgada, nunca hará locuras ni caerá mal. Lydia Bosch es el color beige hecho mujer: pega con todo porque es la nada.
Joder, vaya somanta, me da hasta penita la pobre!
April 1st, 2008 at 9:58 pm
Te recomiendo :D
April 2nd, 2008 at 8:55 am
Es que las verdades duelen, aunque a mi no me duele nada, la han descrito tal y como es.
Por cierto, aparte del beige, también la veo muy bien en rosa.
April 2nd, 2008 at 9:20 am
Santo dios, me lo dices y no me lo creo! El cameo de Britney en médico de familia es genial. Molaría que la sacaran ahora, toda yonki y tal. A ver cómo pegaba dentro de una familia de bien.
Cosas veredes…
April 2nd, 2008 at 1:46 pm
Lo que se dice no dejar titere con cabeza… :)