Mutilación TO-TAL
Hace un tiempo desarrollé para un ayuntamiento una aplicación que me quedó muy bien. Bueno, pues hace poco resulta que decidieron que le tenían que hacer unas modificaciones. En lugar de llamarme a mi, han llamado a otro programador.
Lo que ha hecho el otro programador mutila completamente mi obra. Creo que debo exigir el respeto a la integridad de mi obra e impedir cualquier deformación, modificación, alteración o atentado contra ella que suponga perjuicio a sus legítimos intereses o menoscabo a su reputación.
Mi aplicación es una obra de arte que debe ser respetada en su integridad. Jamás en mi carrera profesional me había encontrado ante una falta de respeto semejante. Sin haberme consultado mi obra ha sido alterada y mutilada.
A consecuencia de todo esto he propuesto 2 posibles soluciones:
a) devolver mi obra a su estado original mas una indemnización por daños morales de un mínimo de 250.000 euros
b) en caso de que no se estime posible la opción anterior, reclamo un mínimo de 3 millones de euros como indemnización
************************************************
A estas alturas alguno estará pensando:
¿PERO ESTE TIO ESTÁ GILIPOLLAS O QUÉ?
Puede que sí, pero es que esto viene a que Santiago Calatrava exige “un mínimo” de tres millones si no se derriba la conexión con su pasarela. Coje toda la parrafada que he soltado antes, cambias aplicación por puente y ya tienes la historia real.
Osea, que llega al artista arquitecto, le metería en su día un palo que te cagas al Ayuntamiento de Bilbao por el puentecito y como un yakuza ha hecho una modificación a su “obra de arte”, ahora pide daños y perjuicios. Pero lo que más me alucina son los términos en los que se expresa: “mutilación”, “obra de arte”, “daño moral”… yo sé que soy un poco inculto en estos temas pero ¿no debería alguno bajarse un poco del pedestal en el que vive?
Entiendo que le pueda molestar, que no le haga gracia, que se sienta mal, que incluso lo diga en público, ¿pero a cuento de qué tiene que pagar el ayuntamiento otros 3 millones de euros? Desde luego no sé lo que firmarían como contraro en su día, ni cuales son los términos habituales de un contrato entre un arquitecto y su cliente, pero vamos, yo le mandaba a la mierda. El problema es que la demanda ha sido admitida a trámite.
Ya lo decía yo, qué pena que programar no sea cultura, es sólo una profesión normal, en la que sólo te pagan por tu trabajo… si fuera cultura seríamos artistas en lugar de currantes, y el producto de nuestro trabajo sería arte en lugar de… bueno, de lo que sea ahora.
Me consta que algún proyecto de arquitecto y algún hijo de arquitecto hay en la sala, me gustaría saber su opinión.
Mientras tanto, a currar, ¡currantes!
March 5th, 2007 at 8:10 pm
Cuándo te conviertas en millonario, o en el peor de los casos rico, comparte algo con nosotros hombre.
March 14th, 2007 at 11:00 am
Como bien has dicho, está subido a un pedestal. Pues menos mal que todavía los puentes hechos por “artistas” no tienen canon…