Supersticiones
Llevo un tiempo (¡casi 2 años!) guardando enlaces sobre el temita de la religión. Al principio seguramente porque vi algún artículo que me llamó la atención y como siempre lo guardo en los borradores del blog hasta que me entre la inspiración. Ahora tengo tantos que no sé por dónde empezar.
TODAS SON IGUALES
Para empezar a mi me da exactamente igual en qué quiera creer la gente. Cristianos, judíos, musulmanes o adoradores de Carlos Jesús, para mi no hay diferencia y de ahí el título del post.
En mi particular campaña para empezar a quitarnos a las religiones de en medio, he decidido quitarles ese halo de grandeza y llamarlas lo que realmente son: supersticiones. Digo yo, ¿qué diferencia hay entre el judaísmo y los jedis? ¿O entre el islam y los 13 millones de naves que vienen de Raticulín? ¿O entre el cristianismo y la “brujería” por mucho que el Papa se empeñe que los jóvenes la condenen? ¿Cómo puede tener la cara de poner sus supersticiones por encima de las de los demás?
La única diferencia es que algunas supersticiones llevan contándonoslas 2000 años y tienen millones de fieles, las otras no. Pero, en serio, ¿qué diferencia hay por ejemplo entre creer en que el espíritu santo preñó a la virgen sin ponerla un dedo encima y que en el jardín de mi patio hay unos gnomos verdes que me dictaron las leyes originales de Guatanajú? Vale que a día de hoy los creyentes en el Gran Guatanajú somos pocos, pero coño, dame 2000 años y ya verás como junto fieles.

Así que cuando sentamos el precendente de que creer en los gamusinos no es sólo normal, sino que nos garantiza derechos y excepciones a la ley, llega un artista al INEM de Inglaterra y dice que no se quita la capucha porque es un Jedi. Vuelve a por otra. Pero claro, al centro no le quedan más cojones que pedirle perdón.
De todo ello deduzco la primera norma del supersticioso:
Aquél que crea en cualquier tipo de gamusino no tiene la base moral para despreciar o reírse de otro adorador de distintos gamusinos
Corolario:
Que tú creas en un dios tiene el mismo valor que otra persona crea en Carlos Jesús
Esto que propongo, sin embargo, no le parece bien al señor obispo de Almería:
[...] cuando se pretende igualar a las religiones, como si todas tuvieran el mismo significado histórico y social en la génesis y desarrollo de un pueblo se evidencia la falacia de un igualitarismo de falso cuño democrático [...] ¿Cómo entender la historia de Almería sin su Virgen Patrona?
FUERA LAS SUPERSTICIONES DEL ESTADO
Como bien sabe el obispo, queramos o no, tenemos una cultura judeo-cristiana. Tradiciones cristianas, iglesias, etc. Correcto, estamos de acuerdo. Ahora, en lo que no estamos de acuerdo es en que eso tenga que seguir así.
Yo quiero un estado 100% laico y luego cada uno en su casa o en su templo que adore a quien le parezca. A ver si poco a poco nos vamos sacudiendo las supersticiones judeo-cristianas.
Es por eso que iniciativas como quitar los crucifijos de actos oficiales y colegios públicos son importantes. Cierto que no son más que “detalles”, pero hay que empezar a hacerle ver al personal que sus supersticiones no nos incumben a los demás. ¿Por qué se tiene que parar una ciudad porque venga el Papa?
El problema está, y esto es lo que más me molesta, en que los señores de las supersticiones se empeñan en meterse en mi vida y en la de los demás. Se empeñan en hacer de sus supersticiones leyes. De sus supersticiones odio y muerte:
De dios no se puede discutir porque no existe. De lo que se puede discutir es de las consecuencias que dicha creencia tiene. Consecuencias políticas y sociales. Así que, finalmente, el hecho de que mucha gente crea en dioses nos incumbe a todos.
El problema es que el proselitismo que puede hacer una asociación está siempre en dependencia directa de los valores de los que se proponga ser prosélita. Si dichos valores son antidemocráticos, sexistas, homófobos, discriminadores, contrarios a la libertad… en ese caso dichos valores no deberían poder enseñarse en ningún espacio público, cuánto menos en una escuela. Hay que atreverse a decir que hay valores sobre los que la sociedad ha alcanzado consensos democráticos y que no deberían poder enseñarse en ninguna escuela. Que la mujer es más apropiada para cuidar a los niños que los hombres o que la heterosexualidad es superior a la homosexualidad, tiene derecho a creerlo cualquiera, e incluso a expresarlo, escribirlo, defenderlo, sí, pero no a enseñarlo a los niños y niñas.
Y sin embargo, aún no nos atrevemos a discutir que la iglesia católica tenga derecho a enseñar estas cosas en sus escuelas, que encima pagamos todos. A la iglesia católica le hemos perdido la fe, pero no hemos aprendido a perderle el respeto. [...] La iglesia católica dispone de un excedente de respeto que parece no terminarse nunca. ¿Qué más tiene que hacer para que le perdamos el respeto? Quizá no existe otra organización que siga funcionando que haya traído, que siga trayendo, tantos crímenes, tanta injusticia, tanta infelicidad. Las iglesias matan. La iglesia católica mata cuando se opone al uso del condón en países que luego no pueden pagar las medicinas contra el sida. No hay en el mundo una organización con tantas condenas firmes por pederastia y abuso infantil. Y es curioso que la pederastia, que es fundamentalmente heterosexual, en el caso de la iglesia, en cambio, sea fundamentalmente homosexual. Pero, eso sí, sus condenas contra los homosexuales recorren el mundo haciendo que en muchos países la vida sea invivible para éstos. Estamos hablando de Latinoamérica, donde las iglesias atacan y condenan la homosexualidad legitimando a los paramilitares y escuadrones de la muerte que matan a tres homosexuales al mes en Brasil, por ejemplo. Hablo de la iglesia que ha apoyado toda clase de regímenes asesinos en Latinoamérica, en España. Hablo de la iglesia que prefiere una niña de 9 años muerta o madre a que aborte. Hablo de la iglesia que pretende (si la dejáramos) condenar a todas las mujeres a vidas invivibles y a todos y todas a la infelicidad. Y aun le tenemos respeto.
Ejemplos: David Attenborough recibe amenazas, un judío rocía con gas a una mujer por ir en una acera de hombres mientras otros compañeros de superstición pegan a otra por ir a un párking un sábado y abrasan la cara de una chica por vestir “inmodesta”. También tenemos ejemplos más anecdóticos como que en Italia blasfemar en un campo de fútbol se castigará con tarjeta roja.
ABUSOS
El chiste lo dice todo. ¿Cómo se permite Ratzinger, responsable de tapar a miles de pederastas (algún cardenal calcula que unos 20.000) que han abusado de miles de niños, dar lecciones de moralidad?
La lista es es tan exageradamente grande que uno no sabe muy bien que hacer con ella: abusos sexuales a discapacitados, los legionarios de cristo reconocen los abusos de su fundador, el Vaticano tapa abusos a sordos, el hermano del papa pidiendo disculpas por estar al tanto de severos castigos físicos y abusos sexuales y no hacer nada, la brutal orgía pedófila que ha sido Irlanda con la connivencia del estado, también Australia, Chicago, Kentucky, Argentina…
¿Te parece preocupante? A monseñor Cañizares no:
No preocupa excesivamente [los casos de pederastia] porque nosotros estamos asentados sobre la cruz de jesuscristo y eso siempre es salvación, siempre es victoria.
O_O
Ojo que a monseñor no le preocupan las miles de violaciones a menores y vidas rotas, porque, agárrate, están asentados sobre la cruz de jesucristo y eso siempre es salvación, siempre es victoria. Como dice José Pérez en Mi Mesa Cojea, igual habría que cambiar la campaña de los buses ateos por otra que ponga:
EXISTA O NO EXISTA DIOS… NO SE FOLLE NIÑOS, PADRE
¿Cómo puede ningún católico seguir apoyando a la iglesia? ¿Cómo puede nadie prestar su apoyo a semejante institución?
MORAL Y OBRA SOCIAL
Otra faceta bastante indignante de muchas supersticiones es cómo se atribuyen en exclusiva ciertos valores morales. Respetar a los demás, ser buena persona, no robar, etc., etc. Me pregunto yo cuál es el valor real de seguir esas normas morales si se siguen bajo amenazas. Es por eso que dios prefiere a los ateos:
Yo no robo pues porque está mal, vaya, no porque tenga miedo de ir al infierno. También se hace complicado ser los adalides de la moralidad cuando se le niega comunión a niños discapacitados.
La conferencia episcopal dice que “le ahorra al Estado ‘decenas de miles de millones’” basado en que la Iglesia o sus instituciones (Cáritas) hacen “labor social”. Bueno, pues pongamos las cuentas claras: que el Estado no le de ni un duro a la iglesia, le quite los beneficios fiscales y no le subvencione sus jaranas de 60 millones de euros y que utilice lo ahorrado para cumplir con su obligación de cuidar de los ciudadanos. Listo.
¿ESPERANZA?
Ninguna mientras haya gente que se fía de alguien que se jacta de ser único interlocutor válido de dios simplemente porque es lo que sus padres le han contado desde pequeñito.
Uno podría pensar que es la magnitud del tema de los abusos lo que está provocando cierta reacción por parte de la iglesia : un obispo destituido por aquí, un mea culpa por allí o una condena a la orgía de adolescentes de la curia por allá. Pero no soy tan ingenuo.
Lo único que está motivando esa limitadísima reacción es que las noticias ahora viajan y a bastante velocidad. Antes era imposible conectar 2 hechos separados por miles de kilómetros y ahora no. Ahora la gente está viendo que la casa del señor está mucho más cerca de ser la carpa principal del festival internacional del culo de monaguillo que esa bonita fachada de amor y solidaridad que nos quieren vender. Va a ser que ya no cuela.
Para mi la única salida decente de la iglesia sería pedir perdón, disolverse, vender todas sus pertenencias, utilizar la pasta para compensar a víctimas pasadas y futuras y esto es todo amigos.
Por soñar que no sea.
Ea.





